La institución adecuaba un área existente de su departamento de imágenes diagnósticas para instalar un angiógrafo nuevo, junto con su cuarto de equipos y un cuarto de control.
Según la normativa colombiana de infraestructura en salud, la sala de angiografía se trata como un área equivalente a una sala de cirugía. El sistema tenía que garantizar asepsia, control de temperatura, calidad del aire y presión positiva, y además disipar el calor del angiógrafo y sus equipos auxiliares con operación continua.
